Educación Vicenciana. Provincia España-Sur

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HÁBITOS DE VIDA SALUDABLE

La actividad física es un pilar fundamental para mantener un hábito de vida saludable. El tipo de deporte y la duración debe adecuarse a la edad y forma física de la persona.

Os ofrecemos algunos consejos que pueden ayudar a reducir el sedentarismo en los niños:

  1. Realizar regalos que estimulen la realización de actividad física en lugar de regalos que favorezcan el sedentarismo.
  2. Cambiar actividades físicas sedentarias por actividades físicas en familia.
  3. En niños menores de tres años  promover actividades físicas y no usar dispositivos digitales.
  4. En la habitación de los niños evitar tener un aparato de televisión.
  5. La televisión, durante los tiempos de las comidas, es conveniente que esté apagada.
  6. Mientras se realizan actividades sedentarias no se debe «picotear».
  7. Evitar los videojuegos  que no incentivan la realización de actividades físicas. Controlar el tiempo de uso.

Desayunos:

Los desayunos saludables no tiene por qué seguir una pauta estricta. Lo que se debe evitar son los azúcares presentes en bollería, batidos, zumos, galletas.

Menú de almuerzos para un mes:

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Cenas complementarias:

Una cena saludable debe estar compuesta por alimentos con un buen perfil nutricional y poco o nada procesados.

 

SOÑAMOS UN HUERTO…

Urbano, sencillo y cooperativo…

Así pensábamos los miembros del Departamento de Ciencias Naturales del Colegio Virgen Milagrosa de Sevilla que podía ser el huerto que necesitaban nuestros alumnos. Un huerto escolar urbano y ecológico como herramienta educativa para la formación integral y la adquisición de competencias que  permitan al alumnado una incorporación activa y responsable a la sociedad en la que viven.
El Centro Virgen Milagrosa se ubica en una zona muy urbanizada de la ciudad de Sevilla, con una alta densidad de población. Aunque aparecen algunas viviendas unifamiliares, el mayor número de construcciones son viviendas colectivas de varias plantas con usos no residenciales en la planta baja. Las calles poseen arbolado decorativo pero son escasas y pequeñas las zonas verdes de ocio y descanso en la zona. Por todo ello, nuestro alumnado posee poca o nula relación con el medio rural y las labores agrícolas tradicionales  por lo que consideramos necesario fomentar el interés crítico por el conocimiento del medio natural y las actuaciones que sobre él realiza el hombre.

Por otro lado, en este proyecto es muy importante la “sencillez” del mismo. En un momento actual donde lo habitual es el consumo indiscriminado de productos que generan un importante acúmulo de basuras de difícil gestión queremos que los alumnos de nuestro centro sean conscientes de la importancia del consumo responsable de objetos de uso cotidiano y del valor de la segunda oportunidad para muchos de ellos: Palets, botellas, plásticos,… objetos a primera vista inservibles que, tratados de manera adecuada y dejando volar nuestra imaginación, han dado forma a nuestro huerto alargando así su propio ciclo de vida y permitiéndonos realizar un ejercicio de aprendizaje que, confiamos, nuestros alumnos serán capaces de transmitir a sus familias, generando, de esta manera, una corriente que sume nuestro grano de arena a un planeta más verde.

Cooperativo, éste es el tercer pilar en el que se asienta nuestro proyecto. Colaborativo porque diferentes grupos de alumnos han sumado su esfuerzo individual para un proyecto final que es del centro y no solo de dicho grupo. Unos han preparado los recipientes, otros los han decorado, los más pequeños del cole han sembrado y regado, y otros alumnos  han contribuido investigando la forma de acabar con algunos visitantes no deseados de manera ecológica, es decir, sin uso de productos químicos. Cada grupo de alumnos ha realizado su parte del trabajo para contribuir al beneficio final de todos.

Y en este momento, cuando toca echar la vista atrás sobre el camino recorrido y empezar a trazar las direcciones por las que caminaremos el próximo curso dos son las metas que nos proponemos. Por un lado, seguir creciendo, esto es, mayor espacio de siembra y diferentes formas de realizarla (siembra vertical, en escalera,…). Y por otro lado ampliar la relación con otras disciplinas educativas, aunque este año se han realizado actividades relacionadas con el huerto en todas las materias del departamento para el próximo curso nos parece importante ahondar en el carácter interdisciplinar de este recurso educativo.

Soñábamos un huerto y seguimos soñándolo como medio en el que educar a nuestros alumnos trabajando directamente en él, ofreciéndoles la posibilidad de desarrollar su espíritu crítico, sus habilidades investigadoras de resolución de problemas, fomentando su iniciativa personal y su capacidad de trabajar en equipo aceptando y valorando las opiniones de cada uno. Un huerto para trabajar desde distintas materias y con diferentes enfoques metodológico. Soñamos un huerto para nuestro cole, hecho por todos y para todos. Un espacio que mejore la “calidad ambiental” de nuestro centro educativo y de su entorno más cercano.

Mª Dolores Díaz

NUESTRO HUERTO ESCOLAR

Por la ubicación, el pueblo de Vejer, ha estado siempre relacionado con las labores de campo, la labranza y el cultivo de las tierras.

Nuestra identidad está asociada a todo lo que tenga que ver con el conocimiento de la huerta, es por ello que, Vejer es considerado un pueblo de agricultores y ganaderos. Además de todo esto, hace varios siglos que Vejer cuenta con, las hazas; una serie de lotes de labranza que son sorteados en los años bisiestos; son las denominadas «hazas de suerte».

La idea de realizar un huerto escolar surge de esta vinculación, estas hazas nacen como propiedad común de los vecinos y esa idea de propiedad compartida es la queremos transmitir al alumnado: un bien común que hay que respetar y cuidar. Además de esto, también hemos pretendido que el huerto sea un vínculo entre las distintas generaciones (abuelos/as, nietos/as; padre-madres, hijos/as), para enseñar y aprender conocimientos: Sobre agricultura, sobre el valor de los recursos naturales que nos ofrece el entorno inmediato. Sobre la importancia de distinguir, resguardar y activar los valores etnográficos, esto es, la cultura popular y tradicional de nuestro municipio y que permanece como un legado en la memoria de nuestros mayores. Así mismo, los niños han experimentado, a través de la enseñanza vivencial, la puesta en marcha de un huerto escolar.

El huerto se ha convertido en un lugar de aprendizaje, un lugar de observación, de cuidados y un referente más de nuestro centro. A través de estas imágenes os mostramos las actividades que hemos realizado a nivel de centro durante este curso escolar y que seguiremos ampliando en el siguiente, entre ellas destacamos el labrado de la tierra con la colaboración de los abuelos, la recolecta de verduras y su degustación.

 

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